Mata a su amigo al creer que se estaba transformando en zombie

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Un joven de Nuevo México (Estados Unidos) ha sido detenido después de golpear hasta la muerte con todo tipo de objetos, entre los que se encuentra una guitarra eléctrica y un microondas, a un amigo al pensar que se estaba “transformando en zombi”. El agresor y la víctima que se encontraban bebiendo grandes cantidades de alcohol y viendo varios capítulos de ‘The Walking Dead’, según ha informado fuentes del Departamento de Policía de la ciudad de Grants.

La víctima, Christopher Paquin también de 23 años, fue atacada con patadas, golpes, una guitarra, un microondas y toda clase de objetos afilados.

Los oficiales llegaron a un apartamento después de recibir llamadas que alertaban de que un hombre ebrio con un cuchillo en la mano estaba persiguiendo a una mujer.

Cuando las fuerzas de seguridad llegaron al bloque de apartamentos donde se produjeron los hechos, se encontraron con el supuesto agresor -identificado como Damon Perry, de 23 años- amenazando a otras personas con un cuchillo.

Al acceder al interior de una de las viviendas, los agentes localizaron a una persona con signos de haber recibido una paliza. Los equipos médicos confirmaron la muerte de esta persona en el mismo lugar.

​Ya en comisaría, Perry explicó que golpeó a su amigo con todo tipo de objetos y le profirió patadas y puñetazos después de que comenzase a “transformarse en un zombi” e intentase morderlo. Ambos habían visto capítulos de ‘The Walking Dead’ y bebido alcohol, según la televisión local.  Las autoridades ya han imputado a Perry un cargo de asesinato y han decretado para él una fianza de 800.000 dólares.

Fuente: europapress.com

The dawn of the dead: dos fallecidas por Ebola retornan a la vida en Liberia

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Imagen: Boakai Fofana / allafrica. Un equipo de enterradores transporta un cadáver ,sospechoso de portar el virus ébola , bajo la vigilancia de la policía. 

Dos enfermas de ébola,que murieron a causa del virus en comunidades separadas en el condado de Nimba, Liberia, han “resucitado”.
Las víctimas, ambas mujeres de 60 y 40 aňos respectivamente, murieron a causa del Ebola, una en la Comunidad de Hope Village y otra en la Comunidad Católica de Ganta, Nimba.

Pero para el estupor de los residentes que el lunes se encontraban en ambas comunidades, supuestamente  fallecidas volvieron a la vida para la total incredulidad de los presentes. Los corresponsales del “The NewDawn Nimba County”  afirman que los cadáveres de Dorris Quoi, de Hope Village , y de la segunda víctima, una mujer de 60 aňos identificada como Ma Kebeh, estaban preparados para ser enterrados cuando resucitaron. 

Ma Kebeh, según consta, había sido encerrada durante dos noches sin comida ni medicación antes de que, presuntamente, falleciese. En los centros de beneficencia del condado de Nimba se habla de que un doctor, nativo de la zona, que habría curado a pacientes del Ebola aunque él mismo había fallecido a causa del virus la semana anterior.

La noticia de la resurrección de las dos víctimas se ha extendido y ha generado el pánico no sólo entre los residentes de Hope Village sino a lo largo de Ganta, con algunos ciudadanos describiendo a Dorris Quoi como un fantasma que no debería vivir entre ellos.
Desde que el Ebola irrumpió en el condado de Nimba, este es el primer caso en que los muertos por el virus resucitan.

Fuente:allafrica.com

Fuera de la tumba, revisión de Danaerys

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Fonseca miró largamente el campo santo, como un campesino miraría la tierra sembrada por sus manos.   Ciertamente él había “sembrado” aquel cementerio, era el sepulturero.
La tarde llegaba a su fin. El cielo estaba de color plomizo, y un viento frío lo obligó asujetar su sombrero, para que no saliera volando.  La ráfaga pasó silbando entre las lápidas, y en ese momento el viejo Fonseca creyó oír algo.
Giró buscando el origen del ruido, bajó la mirada hacia una tumba reciente, venía de allí.
¡Por todos los cielos! – exclamó – ¡Hay alguien vivo!
Ya tenía la pala entre sus manos. Cavó con frenesí hasta golpear las maderas del ataúd. Hizo palanca con la pala y la tapa se abrió con un largo rechinido.  En ese momento ya era casi de noche, y en la oscuridad de la fosa, un cuerpo se irguió en el ataúd hasta quedar sentado, a la vez que emitía un grito espeluznante.
Si bien el viejo esperaba encontrar alguien vivo, no esperaba aquella reacción, por lo que se asustó bastante. Después de reponerse del susto,  se inclinó y distinguió que era una mujer.  La mujer dejó de gritar y miró el ataúd en que estaba, los lados de la fosa, y por ultimo clavó su mirada en el sepulturero.

– ¡Hambre! – dijo la mujer tras balbucear algo incomprensible.
– ¡Ah! Tiene hambre, es lógico, después de estar enterrada… – En ese momento Fonseca se acordó que había cavado aquella fosa una semana atrás.

Le pareció raro que se mantuviera viva tantos días, pero quién era él para dudar de un milagro.    La ayudó a salir y la llevó a su hogar, situado allí mismo, en el cementerio. La mujer seguía repitiendo que tenía hambre, aunque cada vez se le entendía menos.
Una vez adentro el viejo encendió unas velas. Al iluminarse la habitación, el viejo notó lo mal que se veía la mujer. De no ser porque estaba parada frente a él, podría jurar que estaba muerta, y ya se estaba descomponiendo. Tenía el cabello todo revuelto y la mirada inyectada en sangre.
Arrimó una silla y se la ofreció:
– Tome asiento – le dijo -. Voy a encender la chimenea, después voy a ir al pueblo a buscar al Doctor – Fonseca buscó dentro de un mueble -. Por aquí tengo pan y queso. Los tengo que guardar bien por las malditas ratas ¡Oh! Disculpe mi lenguaje.  Aquí está, ahí tiene, coma todo si quiere.
La mujer se inclinó a olfatear el queso y se apartó con asco.
– No le gusta… bueno, traeré algo más de la casa del Doctor, ahora lo importante es que esté caliente;  hace un condenado frío ¡Oh! Discúlpeme de nuevo. 
Encendió la chimenea. Las llamas iluminaron más la habitación.  La mujer, con la mirada perdida, articulaba unos sonidos incomprensibles. Fonseca la observó nuevamente, tenía que ser un milagro.  – Enseguida vuelvo – le dijo, y partió en busca del Doctor.
El camino que llegaba al pueblo estaba oscuro. El viejo levantó la vista, no se veía ni una estrella, estaba nublado.  Se reprochó el no haber llevado el farol, pero siguió igual, el pueblo no estaba muy lejos.
Ya en el pueblo buscó la casa del Doctor.  Estaba en la calle principal, la única iluminada con faroles de aceite, y por ella paseaban algunas parejas. Los hombres vestían trajes y sus sombreros eran exageradamente altos, mas estaban a la moda, las mujeres
llevaban  largos y amplios vestidos acampanados debido a las enaguas.
Llegó a la propiedad del médico. Atravesó un jardín ensombrecido y tocó la puerta. Escuchó los pasos de alguien y unas voces. Al abrirse la puerta alguien le puso un
farol ante la cara.
– ¿Qué quiere? – le preguntó una voz grave y algo ronca.
– ¡Buenas noches! Soy Fonseca, el sepulturero. Quiero hablar con el Doctor.  Desde adentro se escuchó una voz:
– ¿Quién es Williams?
– Es Fonseca, el sepulturero, quiere hablar con usted – le contestó el hombre del farol.
– Dile que pase. – Williams hizo un gesto invitándole a pasar.

El doctor estaba frente a la chimenea, tenía un libro en sus manos. Era un hombre ancho de largas patillas y algo calvo. Un candelabro araña iluminaba desde lo alto de la habitación.

– Acérquese hombre, ¿qué quería decirme?
– Pues verá usted Doctor, en el cementerio revivió una muerta, está en mi casa.

El médico lo miró algo incrédulo, dejó el libro sobre su pierna y se sacó los lentes.

– Que yo sepa hoy no hubo ningún velorio ¿Estoy en lo cierto?
– Así es Doctor – afirmó Fonseca.
– Entonces está hablando de un cadáver que ya fue enterrado.
– Sí señor.
– Fonseca, cuando un cuerpo comienza a corromperse, se pueden producir ciertos movimientos o sonidos, pero ello no implica que esté vivo.
– Pues este sí está, porque anda caminando, y hasta habló.

El médico quedó sorprendido, se levantó y le ordenó a Williams:

– Engancha el caballo en el carruaje, ¡de prisa Williams! Hay una vida en peligro.

En la parte delantera del carruaje Fonseca sostenía un farol, el doctor manejaba las riendas. El carruaje se abrió paso entre las tinieblas de la noche y paró frente a la entrada del cementerio.  La leña de la chimenea se había consumido, al igual que una de las velas. Fonseca paseó el farol
por la habitación  – ¿En dónde está? ¡Ah! Ahí esta Doctor, en el rincón.
La mujer estaba  arrodillada, con la espalda encorvada, de frente a la pared.
– ¡Señora! Soy el Doctor Mercury ¡Señora! – Cuando la mujer se volvió hacia él,  retrocedió
espantado.  La mujer estaba comiendo una rata, tenía la boca ensangrentada, y la mitad del animal que aún asomaba, agitaba las patas frenéticamente.
Los dos quedaron mudos, se miraban entre si, para después volver a observarla estupefactos.
Mercury pensó que estaría trastornada, el entierro la habría enloquecido, pero aún así era una paciente.

– Fonseca, traiga un paño para limpiarle la cara. Después agregue más leña a la chimenea.
– Me dijo que tenía hambre, pero no quiso lo que le ofrecí, no creí que tuviera tanta…
– Sí, ahora traiga el paño… y agregue leña.  Siéntese aquí señora, eso es, tranquila.

Comenzó tomándole el pulso. Arrimó el farol y lo intentó de nuevo; no se lo encontraba. Intentó con el otro brazo, nada. Palpó el cuello, le puso un espejo frente a la boca. El doctor llamó a Fonseca con un gesto de la mano,  y retirados de la mujer hablaron:

– ¿Cómo está?
– Está muerta. Estoy seguro de ello.
– Entonces…¿Es un fantasma?
-¡Claro que no hombre! Es de carne y hueso. He leído sobre vampiros, seres de ultratumba.
– ¡Dios mío! ¿Usted cree que es un vampiro? – preguntó Fonseca, y se santiguó.
– No sé, no soy experto en esas cosas, pero como médico le aseguro que esa mujer está muerta.
– ¿Y qué hacemos?
– Primero vamos a atarla a la silla. Mientras la examinaba vi como se relamía. Yo la distraigo y usted la ata por detrás, después veremos.

Se acercó con cautela y tomó el farol. Balanceándolo de un lado al otro distrajo a la muerta, que con la boca abierta seguía los movimientos de la luz mientras gemía.
Fonseca la enlazó a la silla, la muerta quedó con los brazos contra el cuerpo. Cuando la amarraron bien, el doctor pasó a realizarle otros exámenes. Le hizo varios cortes. No demostraba dolor ni sangraba.

– ¡Increíble! A pesar de estar muerta aún se mueve. Usted me dijo que le habló.
– Así es doctor.
– Pues ahora no demuestra esa capacidad, que curioso. Tal vez se va deteriorando.
El doctor Mercury puso el semblante serio.
– Bien, ahora sólo queda terminar con esta aberración de la naturaleza. Tráigame un serrucho
Fonseca.
– ¿La va a matar? ¿Usted cree que deberíamos….? 
– ¡Fonseca! Sea sensato, ¿Qué otra cosa podemos hacer? ¿Entregar este monstruo a su familia,
y que los devore como a esa rata?
– Tiene usted razón. Voy por el serruchó. – Al volver preguntó: – ¿Cómo lo vamos a hacer?
– Lo haré yo, le voy a cortar la cabeza. – dicho esto procedió a hacerlo.Atada en la silla, la muerta se resistía sacudiendo la cabeza.

– ¡Tómela de los pelos Fonseca! ¡Agárrela fuerte! Ya casi termino.
El cuerpo quedó quieto, mas la cabeza abría y cerraba la boca, y giraba los ojos.
– ¡Por Dios! – exclamó el sepulturero, santiguándose nuevamente.
– Tal parece que hay que destruir el cerebro. – observó Mercury – Arrojémosla al fuego.

En las llamas, la cabeza seguía moviendo la boca, pero tras arder un rato se convierto en una masa calcinada, y se incendió completamente. 
Estaban tan concentrados en las llamas, que no escucharon los ruidos que venían desde afuera.
Toda una multitud se acercaba a la casa, atraídos por la luz que escapaba por la ventana.
Los dos seguían mirando el fuego de la chimenea cuando golpearon la puerta y la ventana.
Fonseca y Mercury se miraron horrorizados, afuera estaba lleno de muertos, y todos
comenzaron a gritar: – ¡Hambre! ¡Hambre!

Libros de fantasía y terror para pedir y regalar estos Reyes… o siempre.

¿No sabeis qué recomendar  a los  Reyes Magos? ¿Queréis un buen libro y no sabéis cuál solicitar?  Desde el Malvadia queremos daros unas buenas ideas para que triunféis estos Reyes Magos o para que os regalen un libro de lo que buscáis: ¡Pesadillas!!!

Vampiros - varios autores

Vampiros – varios autores

PESADILLAS PASADAS POR SANGRE. Revisiones del mito del vampiro escritas deliciosamente por Byron, Polidori, Gógol, Maupassant, Edgar Allan Poe o Conan Doyle.  Ante tales bastiones os puedo asegurar que esta es una de esas antologías que merecen la pena.  Y si conseguís la edición de VALDEMAR GOTICA sobre este mismo tema, el regalo de sus majestades será aún más impactante.

CAMINARAN SOBRE LA TIERRA – MIGUEL AGUERRALDE

Ed. Dolmen. 17, 95 euros

Caminaran sobre la tierra

Caminaran sobre la tierra

PESADILLAS CON VISCERAS. Argumento de película trepidante: en el S XVII  unas extrañas reliquias fueron robadas para realizar un rito vudú en las selvas de Haití. Pero algo falla y el ritual no sale como se esperaba. 350 años después un buscador de tesoros  encuentra en un pecio hundido frente a las costas de Gran Canaria un  cofre misterioso… Un avaricioso francés, un profesor de Historia y una chica misteriosa  comienzan la búsqueda de una explicación a un enigma oculto durante siglos, una maldición que ha viajado por los mares del tiempo para despertar a los muertos y desatar un infierno en la tierra. Pero las tumbas acaban de abrirse…

Acción , intriga y zombies a raudales!!

JOYLAND – STEPHEN KING

Ed. Plaza y Janes. 12,95 euros

Joyland

Joyland- Stephen King

PESADILLAS FANTASMAGORICAS. Verano de 1973. Carolina del Norte. Devin Jones entra a trabajar en Joyland, un singular parque de atracciones local. La leyenda de un terrible asesinato cometido en la Casa Embrujada y que el fantasma de la muchacha fallecida ronda las atracciones del parque, augura unos meses plagados de misterio, aventura y grandes descubrimientos que cambiarán su vida para siempre.

Stephen King  a veces la lía parda con el final tras un argumento excelente. O nos lleva por multitud de pàrrafos farragosos antes de sorprendernos con un final chulo. Pero en este libro ha conjugado lo bueno de King.  Desde el Malvadia lo recomendamos.

Esperamos vuestras opiniones al respecto.

FELICES REYES Y FELIZ 2014!!!

Lanzamiento de intestinos (no, no es una nueva disciplina olímpica)

Fuente: Huffington post

Un hombre de Nueva Jersey se apuñala ante la policía y después arroja trozos de sus  intestinos contra ellos.

El protagonista de la bizarra escena,  tuvo lugar en el estado de Nueva Jersey, es Wayne Carter, un hombre de 43 años de edad.  Los oficiales recibieron una llamada la mañana del último domingo de mayo; el interlocutor afirmaba que Carter amenazaba con autolesionarse con un cuchillo. Cuando los policías que respondieron a la llamada acudieron al domicilio, entraron de una patada en la puerta y se encontraron con Carter tras un sofá, con un cuchillo. Los policías le gritaron que tirase el cuchillo pero el hombre, lejos de hacerlo, se apuñaló en el abdomen, el cuello y las piernas.  Los policías lo rociaron con spray de pimienta para que cejase en su empeño de acuchillarse y fue entonces cuando Carter -destripado, pero consciente- le lanzó pedazos de sus intestinos a los agentes, que ecidieron llamar a los SWAT, quienes fueron capaces de someter a Carter e ingresarlo en un hospital.

Se cree que la causa de este horrible incidente es algún tipo de droga o alguna enfermedad mental, pero estos detalles no han sido confirmados.

Apocalipsis zombie en Miami

Habéis mostrado interés en que el curso que viene tratemos el tema de los zombies. Pues no hace falta esperar tanto; todos los diarios se han hecho eco de esta noticia:

En Miami tuvo lugar un macabro crimen este  fin de semana, cuando un hombre desnudo devoraba la cara de otro, también desnudo y en estado moribundo, deleitándose en arrancar los ojos y la carne de su cara a mordiscos.  La víctima, sin ojos y en estado irreconocible, fue internada aún con vida en un hospital local.

Cuando llegó la policía, le gritó para que cejara en su horrible festín pero “el tipo se le quedó mirando con la cabeza de frente, con las piezas de carne en la boca. Y gruñó”, afirmó un testigo. Un oficial no tuvo más remedio que disparar, pero tuvo que hacerlo hasta seis veces más para matarlo, porque el caníbal  no se detenía en su afán de masticar. El criminal tenía 31 años y en su cuerpo los forenses encontraron restos de “ivory wave”, una nueva droga que provoca, entre otros,  alucinaciones.

Y después de conocer esta espantoso suceso, aliviaros un poco leyendo el tebeo de LENORE, nuestra niña zombie favorita. Podeis encontrarlo en la sección de cómics de las bibliotecas municipales. Enlazo la reseña que hice ya hace tiempo por si no me creéis y queréis saber de qué trata.

¿Para cenar, unos higadillos??

http://fancomicbiblios.wordpress.com/2007/01/15/lenore/