El vampiro de Silesia

En Silesia, Polonia, un zapatero remendón muy familiar y querido por sus vecinos ,que además gozaba de excelente salud , se quitó un día la vida sin motivo aparente. Su familia lo encontró una tarde del mes de septiembre de 1591 doblado sobre sus instrumentos ; la cabeza girada en un extraño ángulo, el cuello cortado por una de las afiladas herramientas de su oficio y la mano derecha manchada de sangre. Aunque lo negaría más tarde la viuda comprendió inmediatamente que se había suicidado.

La Iglesia católica, cuya fe era en aquella época el credo mayoritario en Polonia, era inflexible en lo que se refería a la salvación de quienes se quitaban la vida ya que al pecar contra Dios que es quien decide el momento de cuando ha llegado el fin de cada persona su alma no subiría al cielo y por ese motivo no podría ser enterrado en suelo Sagrado.
De hecho al visitar los antiguos cementerios de Polonia y los países circundantes se pueden ver tumbas fuera de sus muros donde descansan los restos de los suicidas y las madres solteras; lejos del suelo sagrado pero lo suficientemente cerca de aquello a lo que habían renunciado.

La desgraciada viuda del zapatero decidió que prefería mentir por grave que fuera arriesgar el descanso de su querido esposo sin la bendición del cura, de modo que tapó el corte con el clásico cuello duro que los hombres llevaban en aquella época, y le dijo el sacerdote que había muerto de apoplejía durante la noche.
Dado que el hombre era bastante robusto, algo obeso y bebía bastante, el cura creyò a la viuda cuando le refirió el motivo de su repentina muerte. Así pues el zapatero fue enterrado en el cementerio con la ceremonia que exigía la religión y en medio del afecto de sus vecinos.

Más su alma no recibió descanso; muchos de los habitantes del pueblo afirmaban haberlo visto caminando por la carretera que lleva al cementerio una semana después de haber sido enterrado. No mucho después hubo quienes aseguraron que les había atacado cuando dejaban la taberna para volver a casa ,mordiéndoles la garganta para chupar la sangre.

Aparecieron también varias vacas muertas en los campos de los granjeros a los que el vampiro había dejado secas y la gente del pueblo comenzó a interrogar a la viuda acerca de la muerte de su esposo y aunque reacia, esta confesó el engaňo.
El sacerdote y el alcalde llevaron la cuestión ante el obispo pidiéndole permiso para exhumar el cadáver, el obispo se lo concedió y cuando la tumba fue abierta todo el mundo se quedó asombrado ante el estado en que se encontraba el cuerpo. A pesar de que habían pasado varias semanas de su muerte los miembros del zapatero estaban flexibles y no rígidos, la piel suave, le habían crecido las uñas y el corte en la garganta sangraba como si acabara de hacérselo.
Se tomaron las medidas oportunas: le cortaron los brazos y las piernas, le arrancaron el corazón y lo decapitaron para quemar los restos en una gran pira. Se aseguraron de que sólo quedarán de él las cenizas y la humareda que se levantó era tan pútrida que los habitantes del pueblo vecino se acercaron a preguntar qué ocurría. Finalmente echaron las cenizas al río para cerciorarse de que el vampiro no regresaría.

Antaño se creía que cualquiera que se suicidase, por fuerza se convertiría en vampiro. Esta es una creencia ampliamente extendida por la Iglesia en Inglaterra y en el resto de Europa ya que la persona que decidía su propia muerte no recibía la extremaunción, el rito cristiano del paso al otro mundo. La Biblia es muy clara este respecto cuando dice que la tierra no acepta el cuerpo de un excomulgado, y los suicidas invariablemente eran excomulgados y enterrados fuera del recinto bendecido del cementerio.
Por tanto es lógico que los teólogos asumieran que estas personas no tenían descanso eterno y se convertían en revenants, “no- muertos”.

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Vampiro de Silesia

Vampiros. Anna Szigeth y Anna Graves.
Ediciones Jaguar.

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El vampiro del cementerio de Belen

image by Raúl Macías

image by Raúl Macías

Esta leyenda tiene lugar en el estado mejicano de Jalisco. Cuentan todavía hoy en los mentideros del lugar que  en el S XIX la ciudad de Guadalajara se vio sacudida por una sucesión de muertes extrañas. Si bien  al principio llamaban menos la atención pues eran animales callejeros como perros o gatos, lo que aterraba era que aparecían resecos, como pellejos a los que álguien había exprimido hasta no dejar más que la piel. Más tarde quienes morían eran los vagabundos, los que no tenían refugio,  hasta que finalmente los fallecidos fueron los ciudadanos que caminaban por Guadalajara tras haberse puesto el sol.  En verano era más sencillo caminar por las calles debido a las horas de luz pero a partir del otoño el comercio se paralizó; las familias dejaron de visitarse para compartir cenas y ya nadie confiaba en nadie. No obstante, más que el temor a un asesino que estuviese asolando las calles de la ciudad, el rumor que se extendió tras conocer el estado de los cadáveres que eran abandonados en las aceras,  era que entre sus muros se había instalado un vampiro.

Las autoridades de la ciudad , temerosas de que algo les sucediese a sus familias y temiendo una revuelta ciudadana, convocaron a todos los expertos del tema. También contrataron a cazarrecompensas. Convocaron a todo aquel que pudiese librarlos de esa maldición. Se presentaron múltiples candidatos llamados por el dinero pero la mayoría eran simples aficionados, estafadores o gentes sin experiencia en el mundo de lo esotérico. Finalmente, tras meses de espera, dieron con la persona indicada.

El hombre en cuestión les indicó que para hacer salir a un vampiro de su escondite hay dos opciones muy útiles: la primera es quemar el lugar en donde se supone que mora. Aunque la noche aún no haya caído, la amenaza del fuego lo despertará; se verá acorralado y no podrá escapar, acosado por un lado por los enfurecidos vecinos, y por otro por la luz solar. No obstante, existía en este caso un problema: nadie sabía dónde se guarecía el vampiro. Surgió entonces la segunda vía: acosar al vampiro con el hambre. Pronto el pueblo fue un desierto: no hubo ni hombre ni mujer ni niño ni animal que aventurara por las calles, ni por la noche ni durante el día. Previo a ello, por supuesto y por recomendación del cazavampiros, habían hecho acopio de gran cantidad de provisiones para soportar la espera.

Apenas transcurrieron dos semanas cuando al caer el sol, el cazador, siempre vigilante, avistó a un hombre alto, enjuto, moviéndose con lentitud por calles periféricas de Guadalajara. Él y su selecto grupo de vecinos, armados con estacas y cruces, lo rodearon. El vampiro, desesperado por la falta de sangre, intentó atacarlos pero la fuerza del número lo derrotó y pronto fue prisionero de la partida. Mientras decidían que hacer con él, el cazador de vampiros fue tajante: no se deja vivir a un vampiro, hay que destruirlo o se recuperará y matará de nuevo. El vampiro fue muerto con una estaca en el corazón, decapitado y quemado. El cazarrecompensas recibió su cuantiosa paga y se marchó. Pero algo salió mal y arruinó el final feliz que la gente de Guadalajara esperaba.

En lugar de esparcir las cenizas del vampiro a los cuatro vientos, para que ni sus partículas más ínfimas no puedan reunirse nunca, los pobladores torpemente enterraron los últimos restos del vampiro en el cementerio de Guadalajara, a la sazón en un lugar llamado el Panteón de Belén. Fue allí que, con el paso de las décadas, la frágil vida del vampiro, al estar en contacto con la tierra, poco a poco recobró algo de su fervor y se aferró desesperadamente a un árbol cuyas raíces comenzaron a asomar por debajo de la tumba. Afortunadamente alguien percibió este macabro augurio y se tomaron medidas: por miedo a que el vampiro pueda escapar se tapió de nuevo la tumba y toda raíz o tronco o tallo u hoja que asoman por entre las piedras del suelo es cortada y quemada.
Todavía hoy se revisa el panteón limpiando la hojarasca,  pues la tradición de impedir que el vampiro del Panteón de Belén regrese se transmite de generación en generación.

La muerte en vida, por Fernando Rosales Naya

Quien lo hubiese conocido, no habría dado crédito. Estaba llorando. Su entereza se licuaba en aguas tan gruesas y copiosas que ni las innúmeras e invisibles lanzas que arrojaba el Sol desde su cénit hubieran podido evaporarlas. Mediodía en Valaquia… hummm
Allá en lo hondo de su cabeza las cosas no estaban mejor. No acertaba a hilvanar idea alguna. Sentía que blancas lombrices, largas como estacas, horadaban sus recuerdos. Voraces ratas grises roían su sentir. Llamas escupidas por dragones calcinaban su valor. Y cuando todo esto amainaba, negros vampiros absorbían su voluntad.
Con todo, el Más Compasivo concedió alegrarle la antesala de sus últimas horas -tal vez días- con ensueños reconfortantes. Recordó así que había amado, siquiera fugazmente, a todas sus cinco esposas, a cada cual más bella, e incluyendo a una sirena marsipiosa. Que su audacia, y la misericordia del Generoso, le habían permitido escapar de la miseria a la que los restantes jóvenes de su aldea siempre quedaron atados. Que su corcel no podría ser montado por los victoriosos enemigos, toda vez que había entregado su vida atravesado por las lanzas. O que aunque propiamente ya no moriría en combate, ese que acababa de decidir que cayese prisionero, allá, en el Paraíso, el Justo lo premiaría con sensuales huríes; no en vano, iba a llegar a su fin por haber contribuido con su esfuerzo a la guerra que el sultán Mehmet lanzara para poner fin a tanto horror.
Poco duró la ensoñación. Menos que las lágrimas que aún se le escurrían. El miedo regresó. Y no era miedo a morir, sino a no poder hacerlo de inmediato. Pues no otra cosa que promesa de vida en muerte era esa imagen que ahora el contraluz le recortaba desde el sur. Semejaba un agujero que absorbiese todos los rayos solares para después devolverlos. O esa te[m]pestad que sin ser vista conmueve los cimientos de la vida. La imponente montura era negra como la nada, y descansaba sobre cuatro patas largas y robustas, estacas premonitorias de lo peor. A su lomo, el destello acorazado que casi lo cegaba se había alzado sobre lo estribos. Bastó ese gesto del jinete para que sus seguidores -temerosa mezcla de guerreros blindados junto a sacerdotes armados de crucifijos- lo miraran nerviosos. Aunque él no podía discernirlo, su faz era por sí la emisaria de la Muerte: ojos rotundos como escudos, nariz larga y corvada similar a cimitarra, cejas y bigotes ensanchados cual mandobles de cristianos, densas pestañas que como visera de casco ensombrecían más, si cabe, un rostro cuya encarnada tez parecía vampirizar la sangre de los enemigos. Y bajo el yelmo, envolviéndolo todo, ríos rizados de negro muerte se escurrían más densos que la crin de su caballo. Movió sus labios con calma, para que de entre las almenas de su boca irrumpiesen palabras contundentes y veloces, proyectadas desde su mazmórreo paladar como si de piedras catapultadas se tratara. A sus órdenes, varios acólitos alzaron con presteza cinco círculos concéntricos de estacas.
Y ahora lo miraba a él.

Liebster Award: La reunión de los Poetas Libertos

El valle de las mil lunas se iluminó como cada noche de lunas azules. Cientos de campesinos salieron de sus hogares para admirar el tan hermoso espectáculo que se celebraba todos los meses desde hacía más de cien años. Los muchachos más jóvenes abrían mucho la boca al observar con ojos soñadores al hermoso dragón blanco que surcaba los cielos, mientras que las niñas paseaban felices junto al mágico unicornio y su bella acompañante, la elfa Alanna. También muchos dedicaron miradas de admiración al espléndido carruaje de la princesa Elvia, procedente de las altas montañas del Norte, y los más atrevidos se acercaron a conversar con la misteriosa alquimista Hilda, del Bosque de los Corazones Marchitos, pero nadie reparó en mi presencia ni en la de mi yegua Evelyn mientras avanzamos por los serpenteantes caminos de la colina, hasta llegar a la Alta Torre. Dejé al animal pastando en la hierba y justo antes de que pudiera tocar la gran puerta de madera con el puño, esta se abrió como por arte de magia, dejándome entrever unas empinadas y polvorientas escaleras de piedra que me invitaban a subir. Una melodía llegaba desde lo alto, tan tenue que, de no ser porque la reconocía hubiese creído que se trataban de alucinaciones. Tras una ardua subida acompañada por la suave voz de Malon, que cantaba una canción en un idioma que desconocía, arribé a la habitación donde todas mis compañeras esperaban sentadas en el suelo. La Dama se encontraba sirviendo una de sus vigorizantes pociones a cada una de las invitadas.

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-Dama de la Luna, cronista de la Alta Torre, la de los cabellos dorados- comencé, y mirando al resto- Queridas amigas, fuimos nominadas a un premio en el blog del tercer mundo y hemos de contestar a unas cuantas preguntas planteadas por el humano Elwin(http://www.elcubildelciclope.blogspot.com.es/) esta noche.

-Humanos, esos seres tan…

-Calla, Malon, pues no son todos como tu los imaginas- le cortó Dayana, mientras acariciaba las escamas de su pequeña dragona de compañía- Además, Malvadia está llena de humanos de corazones puros y bondadosos. Gentes amables y llenas de mi vida que jamás destruirían a tus queridos bosques.

Se escucharon un par de murmullos apagados en lo más alejado de la sala, pero la sombra no volvió a hablar.

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La Dama de la Luna, Nuncamás y Sombras, por Malon.

-Continúa, querida-dijo la Dama de la Luna- Hablabas sobre responder a unas preguntas…

Abrí mi bolsa y saqué una carta descolorida y bastante arrugada. No es que no tuviera cuidado con las cosas que portaba, pero el viaje hasta el valle era largo, y sobre todo si se recorría a caballo.

-Sí. Son diez cuestiones que debemos contestar y, si queréis, podemos comenzar.

Todas estuvieron conformes con mi propuesta, y mientras me sentaba y las luces de las velas empezaban a atenuarse, las cinco personas esperaron silenciosas a que comenzara a leer.

-¿Qué es lo que más os disgusta y os gusta de vosotras?-pronuncié con voz alta y clara.

-Yo no le temo ni a nada ni a nadie, pero no me gusta de mí la facilidad con la que ignoro las cosas.- respondió Dayana con total sinceridad, sin llegar a sonar prepotente.

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Dayana con su dragón, por Malon.

Pues era verdad que no temía ni a nada ni a nadie, ya que se había batido en numerosas batallas por el honor de su clan y su especie, y había visto cosas horribles que ni tú ni yo jamás llegaremos a ver.

-Me gusta de mí que soy agradable y benevolente con mis súbditos y la gente que me rodea- dijo Elvia, para luego suspirar- Aunque tengo muchos miedos y no destaco en valentía. A veces me gustaría tener el valor que me corresponde al ser princesa.

-La valentía no se mide en los miedos que sufre cada persona, sino en sus actos- dijo la Dama solemnemente, provocando una sonrisa en la cara de la joven soberana- Yo me considero apasionada y fuerte.

El reloj de pared dió la una de la mañana mientras comenzaba a leer la siguiente pregunta. Un cuervo graznó en el oscuro exterior, y casi puedo jurar que lo escuché golpear el cristal de la ventana con el pico.

-¿Cuál ha sido el libro que os ha cambiado la vida?-pregunté, para después darle un sorbo al brebaje con sabor a frutas del bosque y fresa.

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Hilda y Alanna, por Malon.

Hilda, que en esos momentos estaba ojeando unos textos de nigromancia, despertó del trance.

-El libro de tecnología, sin duda- dijo con seriedad- Pero me cambió la vida para peor.

Todas estallamos en carcajadas, incluso Malon, que  hasta el momento había permanecido en silencio, dejó escapar unas leves risas entre dientes.

-Venga, seamos serias- dije todavía riendo- Mi favorito sin dudarlo es La historia interminable, de Michael Ende.

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-El mío es La semilla del Diablo, que me recomendó Dama de Luna- dijo Dayana mientras le recorría un escalofrío- Es el más terrorífico que he leído jamás.

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Hasta las llamas de las velas parecieron temblar, como si supieran de lo que estaba hablando.

-¿A quién os gustaría pareceros?- preguntó Alanna cambiando de tema, con una voz cantarina y alegre, tan propia de los elfos verdes de los bosques.

Mis compañeras parecieron pensar más delicadamente esta pregunta, y tardaron algunos segundos en responder.

-¿Conocéis a Eiichiro Oda?- susurró Malon en aquel momento- Es el creador del manga One Piece, un verdadero genio.

-Pues a mí me gustaría parecerme a Jack Mircala- dijo Elvia con una sonrisa- Pues sus libros son maravillosos y posee una mente privilegiada.

Jack Mircala, del que tanto se hablaba por todos los rincones del país, había sido el centro de muchas leyendas e historias, y era conocido por todos, dado que gracias a su mística pluma y mágico papel había logrado crear un lugar tan maravilloso e infinito como Malvadia.

-¿Tatuajes o piercing?-pregunté mordisqueando una galleta con un sabor peculiar, extremedamente empalagoso.

-Me gustaría tatuarme una estrella-dijo Alanna con mirada soñadora- Para recordarme que incluso cuando me encuentre en la más profunda oscuridad podrá existir algo que brille en mi.

– Pues yo escogería un piercing en el labio, aunque no posea mucho significado- respondió Hilda tocándose el labio inferior con el dedo índice.

La susurradora entre las sombras se acercó hacia mi con la rapidez de un lince, y sentí su presencia a mi lado. Cercana y distante al mismo tiempo.

-La siguiente es interesante-comentó- Algún momento inolvidable de tu vida…Recuerdo uno, es una imagen muy relajante. Yo, sentada en un campo de trigo junto a un río, en un día soleado y leyendo un libro maravilloso.

-El día que llegó mi dragona a casa fue uno de los más felices de mi vida- dijo Dayana abrazando a su querida mascota, que expulsó pequeñas bocanadas de humo de color rojizo.

La Dama de la Luna, que llevaba un tiempo observando la ventana fijamente, se levantó y salió con la disculpa de que necesitaba tomar el aire. La escuchamos descender por las numerosas escaleras de piedra hasta llegar a la gran puerta, que cerró de un portazo. Como tardaba mucho en regresar, decidimos continuar sin ella un rato.

-¿Cuál es vuestra receta personal para la felicidad?- pregunté.

A Hilda se le ocurrió una original idea para conseguir la receta perfecta. Todas cogimos un pedazo de pergamino y con una pluma escribimos un ingrediente cada una. El resultado final fue este: media cucharadita de música, una porción de lectura, dos vasitos de escritura, un sobre de relajación, una pizca de cine y tres cuartos de terror.

-Deliciosa- rió Alanna- ¿Cuál es la siguiente?

-Pues…-dije mirando de nuevo hacia el arrugado papel- Si tuvierais que escribir un epitafio de vuestra propia tumba, ¿cuál sería?

Yo jamás pienso en la muerte, pues es algo que me deprime y me desmoraliza por completo, pero si que había imaginado mi propio epitafio en un par de ocasiones.

-El mío sería: Allá voy…¡Preparaos!- gritó la alegre elfa. Su mente rozaba la locura, pero era un ser agradable.

-La verdad es que yo nunca había pensado en ello- se sonrojó Elvia- Pero supongo que pondría algo como Por fin me encuentro con mi familia

-A mi me importa más bien poco, porque soy un ser espiritual- aclaró Malon- Pero si tuviera un cuerpo haría que lo convirtiesen en cenizas y me tiraran al mar.

Pensé en mis cenizas siendo devoradas por los bichos marinos o las sirenas y la idea no me agradó demasiado.

-Bien, ya faltan pocas…-murmuré – Eh…¿En que os gastáis normalmente vuestro dinero?

-En dulces, probablemente-dijo Hilda con una sonrisa- Soy una golosa.

No os hablaré ahora sobre los dulces de Malvadia, pero puedo aseguraros que no se parecen a nada que hayáis probado con anterioridad, y que su sabor es glorioso y vienen gentes de todo el continente simplemente para degustar nuestros maravillosos caramelos y chucherías.

-Yo me gasto casi todo mi dinero en vestidos hermosos y bellas joyas de los más expertos modistos de la ciudad de Malvadia- dijo Alanna sacudiendo el polvo de sus delicados ropajes.

-¿Y cuál es vuestro personaje histórico favorito?

-Vlad Tepes, el Empalador-dijo Elvia, y ante nuestras sorprendidas miradas aclaró- Me parece un personaje realmente curioso, e inspiró a Bram Stoker para crear la historia de Drácula.

No me había cruzado con muchos vampiros en Malvadia, pues la mayoría vivían en zonas lúgubres y apartadas, pero paseando por algunos camposantos aún se puede encontrar a unos cuantos, y la mayoría no son una compañía agradable.

-Mi personaje favorito es Edward Teach , también conocido por muchos como Barbanegra- respondió Malon- Conozco muchas historias sobre el, que os contaré en la próxima reunión.

-Estamos deseando escucharlas- le dije con una sonrisa- Y para terminar, la última pregunta…¿Por qué la gallina cruzó la calle?

En ese mismo instante, apareció en el lugar la Dama, que acariciaba la cabeza de un hermoso cuervo negro como el alquitrán que descansaba sobre su hombro derecho. Las cinco en la habitación contuvimos un grito de sorpresa al ver al córvido de nuevo.

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-Porque le perseguía un dinosaurio, por supuesto- repuso Nuncamás, volando hasta posarse sobre una mesa de cristal- Mucho tiempo sin verlas, señoritas.

-¡Nuncamás!- exclamé alegre observando al animal- ¿Qué te trae por aquí?

La Dama de Luna explicó que había estado recorriendo todo Malvadia y que cada cortos períodos de tiempo se presentaba con interesantes relatos procedentes de cualquier parte de la región.

-Por supuesto, hoy vengo con dos historias nuevas y magníficas que contar, así que guardar silencio y abrid bien vuestros oídos.

Lo que contó Nuncamás aquella madrugada hizo soñar, temblar corazones y derramar lágrimas de emoción, pero eso es otra historia y ha de ser contada en otra ocasión.

Y si quieres saber mas,

a que La Dama de la Luna y Jack editen el libro has de esperar.

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Muchísimas gracias a Elwin Álvarez Fuentes (http://elcubildelciclope.blogspot.com.es/) por nominarnos por vez primera a tan fantástico premio. Recomendamos totalmente su blog que trata diversos temas, entre ellos el mundo del cómic, el cine y la literatura.

-Y ahora, nuestros blogs nominados son…

1. http://www.kindlegarten.es/

2.http://fancomicbiblios.wordpress.com/

3.http://lunalibros030.blogspot.com.es/

4.http://depalabrasyletras.blogspot.com.es/

-Las preguntas…

1.Si tuvieras la oportunidad, ¿En qué hipotético mundo literario vivirías?

2.¿Como te gustaría morir?

3.¿Cuál sería tu epitafio?

4.¿Te sacrificarías por alguien que amas?

5.Elige tu grupo musical favorito.

6.Si tuvieras a un esqueleto escondido bajo tu cama…¿Cómo lo llamarías?

7.¿Cuáles eran tus libros favoritos de la infancia?¿Y tu cuento favorito?

8.Si pudieras elegir entre cualquier superpoder,¿cuál sería?

9.Si tuvieras la oportunidad de viajar en el tiempo,¿a qué época lo harías?

10.¿Cuál es tu libro favorito de todos los tiempos?

11.¿Y el más odiado?

-Y, finalmente, las reglas a seguir:

  • Agradecer a quien los postuló en el post dedicado a la nominación de su respectivos blogs y además hacerse seguidor de su página en el caso de que a la fecha no lo sea.
  • Nominar a otros blogs y obviamente avisarles a los responsables.
  • Y por último, hacerles nuevas preguntas a sus candidatos.

Criaturas que me asustaron: los Jigar-Khor y otros vampiros Indios

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Los Jigar-Khor , que significa ” los que te devoran vivo”, son vampiros que merodean los cementerios del norte de la India y que molestan a hombres devotos, religiosos. En otras zonas de la India, sin embargo, las víctimas de estos chupasangres son turistas despistados o nativos que a horas crepusculares merodean cerca de los cementerios.  Si a estos vampiros se les apoda “los que te devoran vivo”  es debido a que pueden comerse el hígado de un hombre mientras este está consciente; es más, sin que la persona se dé cuenta. Cuando eso sucede, ya es demasiado tarde para la víctima, que dejará un cadáver con un discreto agujero en el abdomen.
Cuando un Jigar-Khor no encuentra vivos de los que alimentarse, lo hace de carroňa.
Hablando de vampiros indios, una de las que fue vilipendiada y tachada de vampira fue la diosa Khali, seňora de la pestilencia y la muerte.  Contaban de ella que se paseaba vestida con las pieles de los muertos y les sacaba, succionándolo, el cerebro a los vivos.  Pero lo que más sorprende e intimida de los vampiros indios es que puede asumir muy distintas apariencias, lo que complica la capacidad de reconocerlos pues se camuflan de otras criaturas del folklore indio: pueden estar hinchados de sangre o secos como una rama rota, pueden ser diminutos o gigantescos, tener enormes barrigas , un solo ojo e incluso algunos se disfrazan de hombre o mujer atractiva.

Si alguna vez vais a la India, guardáos de visitar las orillas del Ganges en horas crepusculares. Es sencillo encontrar cadáveres purificándose y donde hay carne fácil, hay un Jigar-Khor.

De amores y vampiros: Carmilla, de Sheridan le Fanu

Carmilla. Sheridan Le Fanu.

Carmilla

Antes de que Bram Stocker hubiese aterrado a los londinenses con su inmortal Dracula, Sheridan le Fanu ya se había aventurado por las tenebrosas sendas de los temidos chupasangres retratándonos la historia de la poderosa Carmilla.

Le Fanu recrea a su hermosa vampira no como un mal sobrenatural, sino como un producto poco conocido de la naturaleza, una habitante de las regiones ignotas que se encuentran entre la vida y la muerte. Esta novela corta está narrada desde el recuerdo y la boca de Laura, la coprotagonista,  así que ya interpretamos que ha sobrevivido a la hermosa rapaz Carmilla, mujer débil y lánguida, pero que con sus encantos hipnóticos y embriagadores resulta ser  una araña hermosa que adormece y paraliza a su presa. 

 La misteriosa Carmilla se hace con el fervor de Laura susurrándole frases tan dulces como… “Eres mía, tú y yo seremos una para siempre” , “yo vivo en tí y tú morirás por mí, así te quiero”. Laura se derrite en amistad y ¿fraternidad? Aquí me topo con la única pega que le pongo a esta fascinante novela.  ¿Son estos los juegos con los que el gato celebra el festín del ratón , o es el anhelo de  humanidad por parte de Carmilla, que desea trascender su naturaleza animal?  Por desgracia este relato se resuelve con una muerte, de acuerdo con los parámetros establecidos en la literatura de fantasmas victoriana, en lugar de concluír  la relación que se establece entre Laura y Carmilla. Quizá podamos imaginar que existe por parte de Laura una incapacidad por  confesar sus verdaderos sentimiento por Carmilla, o tal vez por la aversión que  existía , en la época en que germinó esta novela, por escribir acerca de la sexualidad de una forma más explícita. Otra opción es que el autor quisiera concluír esta historia dotándola de una segunda parte, pero lamentablemente Sheridan Le Fanú falleció poco después de que Carmilla fuese publicada.

En cualquier caso la señorita Von Karnstein ( Millarca, Mircalla) siempre estará en mi corazón así como en la sangre de  Laura ;  por mucho que se renueve ,por mucho que pasen los años, siempre le quedará la esencia de CARMILLA.

Libros de fantasía y terror para pedir y regalar estos Reyes… o siempre.

¿No sabeis qué recomendar  a los  Reyes Magos? ¿Queréis un buen libro y no sabéis cuál solicitar?  Desde el Malvadia queremos daros unas buenas ideas para que triunféis estos Reyes Magos o para que os regalen un libro de lo que buscáis: ¡Pesadillas!!!

Vampiros - varios autores

Vampiros – varios autores

PESADILLAS PASADAS POR SANGRE. Revisiones del mito del vampiro escritas deliciosamente por Byron, Polidori, Gógol, Maupassant, Edgar Allan Poe o Conan Doyle.  Ante tales bastiones os puedo asegurar que esta es una de esas antologías que merecen la pena.  Y si conseguís la edición de VALDEMAR GOTICA sobre este mismo tema, el regalo de sus majestades será aún más impactante.

CAMINARAN SOBRE LA TIERRA – MIGUEL AGUERRALDE

Ed. Dolmen. 17, 95 euros

Caminaran sobre la tierra

Caminaran sobre la tierra

PESADILLAS CON VISCERAS. Argumento de película trepidante: en el S XVII  unas extrañas reliquias fueron robadas para realizar un rito vudú en las selvas de Haití. Pero algo falla y el ritual no sale como se esperaba. 350 años después un buscador de tesoros  encuentra en un pecio hundido frente a las costas de Gran Canaria un  cofre misterioso… Un avaricioso francés, un profesor de Historia y una chica misteriosa  comienzan la búsqueda de una explicación a un enigma oculto durante siglos, una maldición que ha viajado por los mares del tiempo para despertar a los muertos y desatar un infierno en la tierra. Pero las tumbas acaban de abrirse…

Acción , intriga y zombies a raudales!!

JOYLAND – STEPHEN KING

Ed. Plaza y Janes. 12,95 euros

Joyland

Joyland- Stephen King

PESADILLAS FANTASMAGORICAS. Verano de 1973. Carolina del Norte. Devin Jones entra a trabajar en Joyland, un singular parque de atracciones local. La leyenda de un terrible asesinato cometido en la Casa Embrujada y que el fantasma de la muchacha fallecida ronda las atracciones del parque, augura unos meses plagados de misterio, aventura y grandes descubrimientos que cambiarán su vida para siempre.

Stephen King  a veces la lía parda con el final tras un argumento excelente. O nos lleva por multitud de pàrrafos farragosos antes de sorprendernos con un final chulo. Pero en este libro ha conjugado lo bueno de King.  Desde el Malvadia lo recomendamos.

Esperamos vuestras opiniones al respecto.

FELICES REYES Y FELIZ 2014!!!