El limbo de los amantes perdidos, por Danaerys

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Un atardecer Petro y Corel caminaban por el parque de los Abetos Susurrantes. Ambos se amaban pero no se atrevían a confesar su amor. A lo lejos vieron una casa abandonada en la que nunca habían reparado y Corel le dijo a Petro: “Vamos a entrar a ver que hay”. Petro la acompañó. Cuando entraron… escucharon un ruido en el piso de arriba. Decidieron subir. Ya arriba escucharon de nuevo el ruido en una de las habitaciones del fondo del pasillo. Como Corel era muy valiente le dijo a Petro que entrase con ella, pero Petro dijo que no. Entonces se enzarzaron en una discusión. Como Petro no quería perder a Corel, la acompañó. Cuando entraron… Lo que vieron les dejó horrorizados… Lo que vieron fue… A ELLOS DOS MUERTOS EN EL SUELO!! Se asustaron tanto que salieron corriendo de allí. Habían muerto los dos intentando salvarse de un asesino en serie que habitaba en esa casa y ahora ellos sólo eran unos espíritus que estaban condenados a vagar eternamente en los alrededores de esa casa en ruínas. Corel le confesó a Petro lo que sentía y Petro le respondió le amaba, pero ahora ya no servirá para nada….

Saw,

Saw nos deja aterrados  en el sofá desde el primer fotograma porque nos enfrentamos a un horror  desconocido: dos hombres se despiertan encadenados a la pared de un lavabo . Lo único que saben es que , si no quieren morir, uno de ellos debe matar al otro antes de ocho horas. Esta película, de argumento complejo y sorprendente final, resultó una brutal y novedosa incursión en el género del terror y del suspense, con un tratamiento del miedo que nos ha hecho temblar a todos los que la hemos visto a lo largo y ancho del mundo. Pero no solamente los hombres del lavabo se ven en una sangrienta encrucijada: en “Saw” todas las víctimas deben afrontar una elección horrible de la que depende su vida. Un hombre sólo puede librarse de morir enterrado en vida escapando a través de una red de alambre cortante, una mujer debe matar a otro hombre para poder liberarse de una carcasa metálica programada para arrancarle la mandíbula, etc. Estos juegos, orquestados por un asesino conocido únicamente como Jigsaw («rompecabezas»), hace de “Saw”  una película que se alza sobre las consabidas truculencias de los asesinos típicos de las películas americanas y aporta un tono terroríficamente gore al ya de por sí  espantoso thriller.

Jeff the Killer, por Joni

Jeff the Killer

Noticia de prensa:

Después de semanas de asesinatos inexplicables, un desconocido asesino todavía ronda por este lugar. Después de las pocas pruebas que se han encontrado, una joven afirma que sobrevivió a uno de los ataques del asesino y con valentía cuenta su historia:

“Tuve un mal sueño y me desperté a medianoche”, dice la joven: “Vi que por alguna extraña razón la ventana estaba abierta, aunque recuerdo que la cerré antes de irme a la cama. Me levanté y la cerré una vez más. Después, simplemente me metí debajo de las sábanas, y traté de volver a dormir. Fue entonces cuando tuve una sensación extraña, como si alguien me estuviera observando. Miré hacia arriba, y casi salto de la cama. Ahí, en el pequeño rayo de luz que iluminaba entre las cortinas, había un par de ojos.

No eran unos ojos normales; eran unos ojos oscuros y siniestros, estaban bordeados de negro y verlos me aterrorizó. En ese momento vi su boca. Una sonrisa larga, tan horrenda que hizo que todos los pelos del cuerpo se me erizaran.

La figura se quedó allí, mirándome. Finalmente, después de lo que pareció una eternidad me dijo una simple frase, pero dicha de una manera como solo un loco puede hacerlo . Exclamó :

“Ve a dormir”

Comencé a chillar, eso hizo que sacara un cuchillo. Su objetivo era mi corazón, saltó encima de mi cama pero yo me defendí. Le di una patada, el me golpeó y me sujetó . Fue entonces cuando mi padre entró. El asesino le clavó el cuchillo, que se clavó en el hombro de mi padre. El asesino probablemente habría acabado con él, si con mis gritos uno de los vecinos no hubiera alertado a la policía.

La policía se dirigió hacia el estacionamiento y corrió hacia la puerta. El hombre se giró y corrió por el pasillo. Escuché un ruido, como si se hubiera roto un cristal. Cuando salí de mi cuarto, vi que la ventana que estaba apuntando hacia la parte posterior de mi casa se había roto. Miré únicamente para verlo desaparecer en la distancia. Te puedo asegurar una cosa, nunca olvidaré esa cara, aquellos ojos fríos y esa sonrisa psicótica, no, nunca saldrán de mi cabeza.Y ahora, no puedo dormir… “

La foto fantasmagórica

New York, Estados Unidos, una joven de 13 años llamada Silvia, vivía feliz, era afortunada,tenía su cuarto lleno de sus fotos, para recórdarse lo linda que era… Un día, su hermana menor (de 11 años) sintió celos hacia Silvia.

Decidió lo peor: Torturarla y matarla . Ideó todo desde un comienzo, y secuestró a Silvia. Cuándo estaban en la guarida, por así decirlo, Sara comienza a torturar a su hermana, y, sabiendo lo que estaba logrando cogió una cámara, y le saco una foto a su hermana, ensangrentada, y agonizante….Luego, decidió matarla, y lo hizo.  Sara, a escondidas, reveló la foto de Silvia torturada, y la colgó en su cuarto. A la noche, Sara oye susurros que dicen: Muerta soy más linda, aunque no lo debíste hacer… Se levantó resaltada una noche, encendió la luz, y la foto de Silvia torturada era diferente: Silvia ahora lucía unos ojos rojos, y miraba enojadamente a su hermana, le seguía con la mirada… Sara, corriendo se fue al baño, meditó, abrío una puertilla, saco unas pastillas para calmarse, y en el espejo, con sangre vió:
Sara, Sara… Te estaré siguiendo a dónde vayas…
Pegó un grito tán fuerte, y se fue a su cuarto. Ahora la foto de Silvia la miraba, pero con una sonrisa malévola… Sara, cómo estaba tan asustada, se fue a la segura… Agarró un cuchillo, se lo clavó en el pecho, pero antes, se cortó el rostro y se saco una foto. Ahí siguen, las dos hermanas, en un marco, mirando a todos…

 

scary sisters

Esta no soy yo

Esta no soy yo. Que no, esta que se ha levantado hoy no soy yo.

Es difícil de explicar; la mujer que está en el espejo se parece a mí.  Habla como yo y sonríe como yo, pero no soy yo.  Algo pasó por la noche que me ha cambiado, me ha envuelto en la dermis de una desconocida. Mi verdadera yo está ahí debajo, pidiéndome auxilio.

Mi marido y los niños no me creen.  De hecho los peques piensan que les estoy gastando una broma. Mi marido me mira con benevolencia, dice que estoy estresada, que me encuentro mentalmente frágil por el ritmo de vida que llevo, tan ajetreado. Puedo oírle susurrándole a mi madre por teléfono. ¿Cómo puedo hacer que confíe en mí y no crea a esta ursurpadora de piel?

Contemplo a la extraña en el espejo mientras acerco el cuchillo a su cara. La primera línea de color rojo corre por su frente mientras trato de liberarme de esta prisión.

Image by Katja Faith

Image by Katja Faith

Los 7 Pecados Capitales, avaricia

Corrupta administarión de justicia, determinada por el estatus social de los acusados.
Soy el jefe de la corte y, quiero más al dinero que a la justicia. Incluso las personas atroces,
pueden ser salvadas si pagan.

El dinero es el mejor abogado en el infierno.

Apariencia, edad, raza y género, todo irrelevante… lo único que importa, es que puedas pagar con dinero. Tu vida depende de mi.  Si quieres la salvación, muéstrame tu dinero.
Así que el pecado es,  mi única consideración.

Y, por igual, mi juício, el de la corrupción. Si quieres salir del pantano de falsas acusaciones, dame todo lo que tengas.

Para todo es necesario el dinero, hasta para mi hija que es incapaz de caminar, así que, si yo reuno los 7 pecados capitales, mi sed de dinero, se hará realidad.

Hoy, la sala de justicia de la duda se abre de nuevo.

La gente mala ríe, la gente buena llora, así que, el pecado, es mi única consideración.
El juício de la corrupción.

Si quiero cumplir mi más grande deseo personal, voy a continuar balanceando este injusto martillo.

Un asesino serial sin escrúpulos, que era el líder del ejército,  es naturalmente un crimen capital.
Se me ha dado un soborno, y he declarado al acusado inocente.

La guerra civil empezó por la ira, poco después, el líder del ejército, fue asesinado.
Su miserable cadáver está expuesto en el campo, una conmoción interior estalló en el país.

El cuerpo del brutalmente asesinado General, fue hallado en su patio trasero.

Conocí el peso de la ira,  mi residencia arde. Mi querida “hija”, no hay nada que temer mientras esté con ella. En la residencia quemada, puedes encontrar los solitarios cadáveres de “padre e hija”.

Pero el verdadero juez es él. el que decide si paraíso o infierno te toca,
El señor del Jardín Infernal.

Incluso las personas atroces pueden ser salvadas, si pagan con dinero, ya que, el dinero, es el mejor abogado del infierno.

Le sonreí al señor del Jardín Infernal, y le susurré suavemente al oído:

“Yo.. nunca te daría mi fortuna”

Me dirigí hacia la puerta, que conducía a la salvación,
pero mi avaricia pesaba demasiado, por eso, mi cuerpo cayó al fondo del infierno.

Así que el pecado es mi única consideración, yo sigo un único juício. El de la corrupción.

Por lo tanto, no permitiré que nadie, juzgue mi pecado.Así, algún día, coleccionaré, una vez más, fortuna con mis manos.En ese momento,
el infierno en una utopía para mi hija y para mi.

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Mi cumpleaños.

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Hoy es mi cumpleaños. Así fue ayer. Mañana será mi cumpleaños.  Siempre es mi cumpleaños, en un ciclo sin fin. Me gustaría que se detuviera.

Todo comenzó con un deseo que pedí.  Supliquè ese deseo hace siete años.

 “Pide un deseo”, dijo mi madre. Soplé las velas, y deseé  que todos los días fueran mi cumpleaños. Con doce años de edad yo ya había fastidiado mi vida para siempre.

Todos los días vuelvo a los 12. Cada día apestoso de mi vida.  Me despierto cada mañana con mis padres, que me desean un feliz cumpleaños. Tengo una fiesta en la bolera local, abro los diecisiete regalos.  Sonrío y actúo, agradecida por todo.

 Hace seis años, decidí cambiarlo.  Una mañana, asesiné a mi padre, y me pasé el resto del día en la cárcel. Me desperté al día siguiente y mis padres me desearon un feliz cumpleaños. Yo sólo quería que terminara.

He quemado la bolera 97 veces. Maté a todos mis amigos en doce ocasiones. Asesiné a mi madre tres veces, a mi padre catorce.  Durante los últimos seis años, me he divertido matando a la gente.  Y estaba bien, no pasaba nada malo, se despertaban a la mañana siguiente. No pueden morir.

Al menos, eso pensé yo .  Pero ayer, sólo tuve dieciséis regalos.  Y esta mañana, me desperté en la cárcel.

Ya no soy un friki

Cuando le pedí a Rosana que viniese conmigo al baile de Halloween, me miró con cara de asco y me llamó friki.

En el patio del instituto, Berto y su panda me agarraron, me dieron varios puñetazos y esparcieron por todas partes las hojas de mi carpeta. Todo mientras me llamaban friki.

Hoy en el baile por fin todo ha sido diferente, como yo lo soñaba. Cuando le clavé el cuchillo a Berto y sentí su sangre húmeda calentándome las manos, cuando agarré la peluca de la “Mujer Maravilla” que llevaba Rosana para poder tener su rostro a tiro y le hice esos surcos en esa cara que hoy me miraba con asco…  Hoy cayeron de rodillas ante mí y entre lágrimas de terror me llamaron monstruo.

Samhain_Halloween

Algo que deberías saber – Lemony Snicket

Muerte

“La mano derecha no sabe lo que hace la izquierda”, es lo que decimos cuando la gente debería saber algo que sucede a su alrededor, pero no lo sabe.Por ejemplo, tú deberías estar al tanto del hombre que te observa mientras duermes.

Es un hombre silencioso, por eso no te habías dado cuenta aún.  No sabes cómo entra en tu casa o cómo se abre camino hasta la habitación en la que duermes. No sabes cómo puede mirarte tanto tiempo sin pestañear ni cómo puede desaparecer sin dejar rastro cuando sale el sol.

Tampoco sabes dónde ha comprado ese largo y afilado cuchillo, curvado como una luna creciente, que sujeta con la mano izquierda a veces sólo a unos milímetros de tus ojos, que están cerrados y se mueven mientras sueñas.

Eso sí, él tampoco lo sabe todo de tí. No sabe qué sueñas, pero quizá no le interese. Tiene la ropa arrugada y llena de desgarros por todas partes. Una de las mangas de su abrigo es más larga que la otra, quizás para ocultar la mano derecha. La manga es tan larga que si te despertaras y lo vieras, cosa que nunca sucede, posiblemente no te darías cuenta de que su mano es deforme y siniestra. En la oscuridad de la habitación tardarías bastante en descubrir que le faltan tres dedos.

Viene a verte cada noche. Su mano derecha no sabe lo que hace la izquierda.

….

¿Os suena el seudónimo de Lemony Snicket ? Seguro, porque es el autor de “Una serie de catastróficas desdichas”, una entretenida saga que podeis localizar en las Bibliotecas Municipales y que fue resumida para guionizarla y rodar una extraña delicadeza allá por el 2004.

Sangrienta navidad

La navidad se acercaba rápidamente a nuestro pequeño pueblo. Todo el mundo estaba atareado, corriendo de aquí para allá, en busca de las mejores ofertas y los mejores regalos.  Las cegadores luces de los porches de las casas iluminaban las calles como pequeñas estrellas .Y casi sin darnos cuenta, llegó la nochebuena.

Invitamos a toda la familia, incluso al tío Ray, el extraño y amargado tío Ray que únicamente se dejaba ver por nuestra casa por navidades. No hablábamos nunca de el, y aún así, seguía viniendo todos los años.

La familia al completo se juntó en nuestra casa, incluyendo obviamente, al viejo tío Ray. Tras un montón de besos manchados de pintalabios, nos sentamos alrededor de la mesa decorada con velas y pequeñas figuritas de angelitos. Los mayores charlaban agradablemente, mientras mi hermanito pequeño bailaba en el salón, gritando: ¡Ya llega Santa Claus!

-Cariño, ¿Qué tal las notas?.

-Bien, bueno..Supongo.- dije encogiendo los hombros.

-¿Qué, ya te has echado un noviete?

Cotillas.

-No- respondí rotundamente.

Y así transcurrió la noche. El tío, ajeno a todo, dormitaba sobre el sillón, junto al fuego.

O eso me parecía, porque cuando me acerqué,  abrió mucho los ojos. Le miré fijamente. Su expresión era de profundo desagrado. Sin saber muy bien lo que hacía, le pregunté:

-Tío, ¿Tú odias la navidad?

-¿Que si odio la navidad..? Que si odio la navidad, dice…-carraspeó siniestramente.

Me miró, y entonces lo ví. Ví ese deje de triste locura en sus ojos negros.

-La mató. ÉL la mató.

-¿Quién?¿Quién..la mató?-pregunté asustada.

-SANTA…CLAUS.

No. El tío estaba..estaba desquiciado. Totalmente. Santa Claus no existió, ni existe, ni existirá. Nunca. Jamás. Eran los padres, los que dejaban los regalos, los que se bebían la leche y se comían las galletas.

-Santa Claus no es real.

Me alejé rápidamente, antes de que respondiera, y me senté con mi familia de nuevo. Intenté apartar la conversación de mi cabeza, sin resultado alguno.

Al final, estaba desesperada, y subí a mi habitación. La verdad es que NO me gustaba nada tener a un loco en la casa. Me tumbé sobre la cama y me quedé muy quieta, hasta dormirme. Soñé con regalos enormes, que al abrirlos, escupían sangre, y en un asesino que me perseguía, con un ridículo disfraz de Santa Claus.

Desperté más o menos sobre las ocho. Lo supe por los débiles rayos que se filtraban por mi ventana. Y entonces lo recordé. ¡Hoy era navidad! Bajé rápidamente al salón donde me esperaba un gran paquete rojo escarlata decorado con una cinta verde, bajo el árbol.

Deshice el lazo en un abrir de ojos, y abrí rápidamente el paquete.

Quise gritar, pero no pude. La voz se había esfumado por la impresión y el horror de la imagen que tenía ante mi.

Las cabezas de mi hermano, mi madre y mi padre estaban en frete mío, con una horrible expresión de miedo en el rostro. Para darle el toque de gracia, les habían dibujado una sangrienta sonrisa sobre la comisura de los labios, y les habían decorado la cabeza con unos rojos gorros de Santa Claus. Y lo peor de todo fue, la nota escrita en sangre que rezaba: ¡FELIZ NAVIDAD! CON MUCHO CARIÑO, DE TU TÍO RAY.

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