Inés

Inés de Castro

Todos los grandes nobles portugueses estaban alineados delante del trono de su reina. Hace muy poco tiempo habían descubierto que su recién nombrado rey, Pedro I, se había casado en secreto con ella y ahora les exigía que le prestasen el juramento debido.

 Los nobles presentes trataban de conservar la calma, la gallardía propia de aquellos grandes linajes del siglo XIV en Portugal. Sin embargo, sus rostros descompuestos evitaban mirar fijamente hacia su reina, hacia la amadísima esposa de su rey.

 Los presentes recordaban la reciente historia de traición y asesinato que había sacudido la corte en los últimos tiempos, historia en la que ellos habían participado activamente y que ya algunos habían pagado bajo el hacha del verdugo sentenciados por el nuevo monarca Pedro que ahora exigía tributo a su esposa, a su reina.

Y todos y cada uno de ellos fueron avanzando hacia el trono, inclinándose y, con mucho cuidado, besando tímidamente la mano seca, fría, correosa, de Inés de Castro, incapaces de mirar a los ojos vacíos de la reina de Portugal asesinada hacía más de dos años.

Fue Alfonso IV, padre del rey,  quien incitado por algunos nobles lusos ordenó asesinar a Inés en 1355.  Roto de dolor y rabia, el futuro Pedro I de Portugal se puso entonces al frente de un ejército para luchar contra progenitor en una guerra que devastó todo el norte del país. Durante un breve tiempo aplacó su ira llegando a reconciliarse con su padre pero a la muerte de éste puso en práctica una venganza muy especial. Una vez en el trono, ajustició a los asesinos directos de su amada mujer y celebró esta ceremonia que la vieja hidalguía portuguesa presenciaba ahora con horror y resignación: estaban rindiendo tributo al cadáver de su reina.

Alice Human Sacrifices IIII: Corazones

La última alice, realmente, eran dos. Dos pequeños gemelos de menos de doce años que aparecieron así como así en el Wonderland. No se les había dado indicaciones, no sabían qué hacían allí, no sabían nada del sueño ni de las otras tres Alices.

Simplemente, vagaban.

Y, sin rumbo, llegaron hasta uno de los lugares prohibidos; la puerta roja de las picas. “¿Qué habrá aquí?” preguntó la menor alargando el brazo al picaporte de la puerta. “No toques” le dijo el hermano inútilemente.

Y, debería haberle hecho caso. Debería haber dado la vuelta, no haber abierto aquella puerta, no debería haber mirado, no debería haber entrado al sendero de espinos, no debería haber seguido el reguero de sangre de la Alice de las picas, no debería, no debería… pero lo hizo.

El pequeño sueño, acabó feliz. Por lo menos uno acabó feliz en esta horrible historia, pero cierta. Los gemelos nunca volvieron, al igual que ninguno de los otros. Encerrados para siempre, dentro del sueño, en el Wonderland.

Muerte por vida

Esta entrada es un trozo de mi propio blog de historias de mi anime favorito (One Piece) es la segunda muerte más sádica de todo este anime, tras la de Shirohige o Barba Blanca, al que lo mata uno de sus hijos tras arrancarle la mitad de la cara y agujerearle el pecho. ¡Disfrutad!

· No me detuve en mi carrera hasta que oí las cuentas del collar caer al suelo. Me giré, bruscamente para ver lo que estaba pasando y el corazón me dio un vuelco.

¿Por qué estaba allí…? Ah, si… era cierto… Había visto como mis camaradas, mis amigos, eran bapuleados sin poder hacer nada, como desaparecian uno a uno ante mía. Daba gracias a que simplemente, nos hubieran separado.

Lúa y yo habíamos acabado en el barco de Padre, junto a mi familia adoptiva para llegar a la base de la Marina, donde habían cogido a mi mejor amigo, uno de mis hermanos. Había sido capturado por al que en su día, había llamado hermano, el que había matado a Tatch en nuestro propio barco, con su propio puñal.

Lloramos la muerte de nuestro hermano mucho tiempo. Yo enfermé, y, ocultándoselo a mi familia, huí de mi hogar. Ace lo hizo, pero por venganza.

Y allí estaba. De pie, aguantando el golpe del Almirante Akainu, para salvar a su hermano pequeño Luffy. Tampoco de sangre, ni de nuestra familia. Eran hermanos de por si, y, como el mayor, Ace, cumplió hasta el final.

Cayó de rodillas, Luffy lo agarró, escuchando el último aliento de Ace mientras miraba sus manos manchadas por la sangre que emanaba del pecho inexistente de su hermano.

Vi como su recién prometida, Lúa,  lloraba de rodillas, a su lado, suplicando que no se muriera, como Luffy negaba el echo de que su hermano se muriera, vi como decía sus últimas palabras: “Gracias por querer a alguien con sangre maldita…”

Y lo vi caer, al suelo, inerte y sin vida, de nuevo, impotente ante los echos. Como cuando desaparecieron mis amigos, como cuando mataron a Tatch y como cuando cayeron tantos hermanos en esta estúpida guerra, que, al final, habíamos perdido.

Lo que no vi, fueron las lágrimas que comenzaron a caer por mis mejillas, yo también lo negaba y suplicaba en silencio. Me dejé caer, con las manos temblorosas sobre el cadáver de mi mejor amigo y palpé el agujero de su pecho, manchándome las manos de sangre. De la que para mi, fue mi sangre.

El nuevo juguete

Cuantas veces se culpa a la conciencia de los malos actos. Esas voces internas que nos consumen y que nos hacen incluso llorar.

Carlitos era un chico retraído, normalmente medicado por sus padres para combatir su síndrome del niño mal atendido. Su casa aparentaba ser el hogar perfecto y no mucho menos la presencia de sus padres.Muy alejados de los problemas de su hijo, el egoísmo (como pensaba Carlitos) leshizo pensar en otro integrante mas para la familia.
Así, el transcurso de un embarazo lleno de cuidados y mimos se cumplió, dándole a Carlitos a finales del noveno mes la buena noticia de un nuevo hermanito.La llegada del nuevo inquilino a la casa fue anunciada con bombos y platillos. Laalegría inundó la casa.Pero en uno de los rincones de la casa, debajo de la alacena, se encontraba triste yrabioso Carlitos, el lugar de los ratones, le llamaba. Una presencia que enturbiaba su joven mente le incitó a “jugar” con su nuevo hermanito.
La cuna se veía tan tentadora de cruzar. Armado con un pica hielos se dispuso a visitar a su fraterno mientras los adultos celebraban la buena nueva en la sala de estar.

Para este momento la noche ya había cubierto al barrio. Que mejor cómplice y escondite que las sombras y cortinas de la habitación de su hermanito.

La misma voz que lleno de ira a Carlitos volvió a aparecer, ensuciando sus oídos con crueles palabras. Carlitos cruzó la reja de la cuna, moviendo la colchoneta e inquietando al bebe…

El llanto del recién nacido se hizo presente pero muy inteligente Carlitos con un desliz activo el móvil que hizo irradiar sonrisas al pequeño.

-Hola bebé, soy tu hermano mayor, ¿Quieres Jugar?. Dijo Carlitos.

El bebé entretenido por las luces de su juguete sonreía y retozaba hasta que…

Con un movimiento sagaz, Carlitos perforó con todo su coraje las manitas del bebé, tanta fue su rabia que sin dedos dejo al infante…

El niño lloraba, el dolor insoportable le hizo emitir llantos y gritos.. Pero conlos peluches de su cuna, Carlitos le tapaba la boca.

En un cruel frenesí masacró al recién nacido. La cuna se tiñó de rojo y con la sangre Carlitos se divertía.

Las vísceras y miembros eran un entretenimiento para él.

El trágico suceso no fue percibido, hasta que su abuela quiso ir a despedirse de sus encantadores nietos…al no encontrar a Carlitos en su habitación se dirigió al cuarto del bebe.

Al encender la luz vio el charco de sangre de la cuna que estaba cubierta con un edredón de pequeños ositos bañados de carmín.

El grito de la abuela alertó a los demás y todos se dirigieron a la habitación.

No podían creer lo que sus ojos les hacían ver…

Mientras, Carlitos con su macabra sonrisa cual si hubiese recibido un juguete más decía:

Mira papá… Mira mamá… Desarmé a mi hermanito!!!

little_dead_boy

Alice Human Sacrifices II: Diamantes

A la segunda Alicia, el pequeño sueño se la encontró en un escenario. Cantaba ante mucha, muchísima gente  y  parecía gustarles.

No se resistió ante el pequeño sueño quendo le susurró “<<Sígueme, vente conmigo…>> “, ni cuando se quedó solo, tampoco enloqueció y comenzó a matar a gente cuando el sueño lo abandonó en la palza, la cual había conseguido recobrar el gentío y el ruído a pesar de las pérdidas.

Con su encanto, consiguió ganarse a Wonderland, con sus cantos, sus gorgoritos, sus altos y sus bajos, con todo su talento, consiguió ganarse a la gente, hacerse grande y conocido en aquel extraño lugar, pero, a él le gustaba.

“Yo llegaré a ser la Alice a través de mis canciones… conseguiré ganarme a la gente, así, me proclamarán la Alice y podré salir de este lugar” Pensaba.

Pero al pequeño sueño, tras muchas muchas canciones, comenzó a aburrirse de él y empezó a pensar que alguien que sólo sabía cantar, jamás llegaría a ser la Alice, así que, con su poder sobre aquel lugar, en ese momento un mundo de color azul, mandó a una melodía macabra.

Aquella melodía, consiguió introducirse en la cabeza del muchacho de pelo oscuro y ropas claras, y, perturbando su canto, consiguiendo que únicamente escuchase aquella melodía, la única capaz de cantar, de oír, de sentir…

La misma melodía que lo hizo enloquecer, irónico, el cantante perturbado por su propia melodía…  Y, aquel cantante, el muchacho tan delicado como una rosa, agarró el arma, acercándoselo a la cabeza y, dejando así, una rosa carmesí en la pared.

Alice Human Sacrifice I : Picas

Éste era un pequeño sueño, un sueño tan, tan pequeño que tenía miedo de desaparecer. Así que, como remedio, se puso a pensar y pensar en cómo enmendar esto.. Y se le ocurrió, reclutar a gente para encerrarlos en sí mismo para no desaparecer nunca.

La primera persona a la que visitó era una muchacha alta, de pelo corto, castaño, y ojos tan rojos como la sangre, la misma sangre que había en el campo de batalla del sueño que libraba.

Al ver al pequeño niño, le gritó y gritó para que se fuese, la guerra no era lugar de niños. Pero el pequeño sueño se limitó a sonreír.

Cuando se quiso dar cuenta, la chica ya no vestía armadura, si no un vestido de seda del mismo color que sus ojos, llevaba la espada y en su mano, tenía grabada una pica, también roja. Tampoco estaba en el campo de batalla, si no en una pequeña plaza de una ciudad medieval.

Miró a su alrededor, buscando al pequeño niño, pero éste se había desvanecido. Entonces, oyó algo.. 

-“Si del sueño quieres salir, en la Alice te debes convertir…”-

¿Alice? Se preguntó…. Pasaron horas y horas, pensando en cómo convertirse en la Alice de aquel lugar sin que se le ocurriese nada.  Miró a una pequeña niña que corría por la plaza, en persecución de un gato blanco.

-“¡Claro!”- pensó – “¡Si soy la única de este lugar, soy la única que podría ser la Alice”..- Y, sin demorarse, sacó la espada. La sangre corría rápidamente entre las piedras marrones y grises del suelo, la gente gritaba, pero nada le importó.

-“Alice, debo llegar a ser la Alice para salir de aquí”.

A mucha gente mató, sí. Pero, cuando estuvo ella sola en la plaza, el pequeño sueño se le apareció delante, entre los cadáveres. Negó con la cabeza.

– “Tú no debes de ser la Alice, no, no..” – Un gesto, un gesto le bastó para hacerles aparecer en un bosque, muy muy oscuro, por el que el camino, era sangre, tan roja como los ojos de la mujer de la pica.

Y, de nuevo, se quedó sola, pero esta vez, no para bien. Los árboles de espino, la agarraron y comenzaron a tirar de ella hacia sí, mientras ésta se arrastraba, gritaba y pedía socorro. Pero de nada le sirvió, por eso, la primera Alice, ya murió.

5 Historias del Circo del Bosque Oscuro

¿La última historia es ya?.. Se me han pasado muy rápido, ¿sabes? Ju, ju… Esta historia se me es muy complicada de contar… ¿por qué? ¡Pues porque aún no me sé el final..!

¿Cómo es eso? Te preguntarás, y si no, ya me lo pregunto yo por ti, ju, ju, ju.. Para esta historia, deberás esperar unos minutos… No te impacientes.. Merecerá la pena..

Bien, bien, demos comienzo  a la historia.. ¡Ups! La función se ha acabado por hoy.. no nos queda más tiempo.. No, no..  no te levantes, no es necesario. Espera a que se vayan todos, yo todavía no he acabado.. 

¿Las luces, dices? ¿Acaso te da miedo la oscuridad?.. Ju, ju.. si es así, lo siento mucho, pero tendrás que aguantarte.. Mmm.. Creo que ya se han ido todos.. Nos hemos quedado solos, a oscuras.. Y comenzaré con la última de mis historias..

Éste era un ser humano, normal y corriente al que se le da por venir a un circo de monstruos, “¿por qué no?”, pensó. “Quizá sea divertido”…

Pero el pobre humano, no pensó en las consecuencias de su visita al circo, al Dark Wood Circus, exactamente. Vio todo tipo de monstruos, todos horribles a su parecer, también les abucheaba, les señalaba, se reía de ellos.. Y todo, sin pensar en cómo habrían acabado así dichos monstruos.. El escándalo que montó, fue tal, que atrajo la atención del maestro de ceremonias del circo, el cual, sin dejarse ver, le contó las cinco historias de los monstruos…

Ahora quizá sepas que hablo de ti.. Ju, ju… 

Tras escuchar las cuatro primeras historias, se dio cuenta de la trampa del ingenioso maestro de ceremonias, que le retuvo hasta acabar la función….

Hasta aquí es fácil de contar, pero predecir el futuro no lo es tanto… ¿sabes..? Me has caído bien, ambos tenemos en común algo: que somos más monstruos que las atracciones de esta feria.. Ju, ju.. No, hombre, no grites, no te oirán, y, si lo hacen, ¿te crees que van a venir a ayudarte..? No.. Ju,ju,ju… 

Yo de ti, no me resistiría demasiado.. ¡¡mañana estrenamos a un nuevo monstruo de circo!! Así que.. no te muevas, porque lo siguiente.. ¡¡te va a doler!!

Y hasta aquí mi “mini” saga de las historias del Circo del Bosque Oscuro, pero eso no significa que haya acabado… Todavía me faltan muchas y muchas historia más y más macabras.. Sólo espero que sigáis disfrutando de ellas, y gracias por leer.

5 Historias del Circo del Bosque Oscuro

Casi, casi las cinco historias van ya ¿verdad que se han pasado rápido..? Ju, ju… No me tengas en cuenta que la siguiente sea corta. No me importa si quieres huir, no te dejaré, tuviste tu oportunidad, pero ahora no te irás. 

Cómo compensación a la brevedad de la historia dejaré que te vuelvas para verme la cara. Imagino que a estas alturas ya te harás una idea de quién soy, o te lo preguntarás, digo yo.

Pero, antes, te haré una pregunta: ¿Viste al entrar a la niña que repartía los folletos? ¿No? Qué pena.. Quizá no llama lo suficiente la atención, quizá no sea lo suficiente monstruo, quizá, sólo quizá, llegue algún día a salir al escenario. Cuando regreses, intenta mirarle a la cara, es muy guapa. Pelo castaño como la madera, ojos grandes, negros y su vestidito rojo, no pasa de los cinco años y fue encontrada hace poco en la mismísima entrada del circo. 

La abandonaron para que fuese un monstruo, ¿te lo puedes creer? ¿Qué clase de persona dejaría que le ocurriese eso a la pobre niñita de ojos tan negros como este bosque? ¿Quién sería tan monstruo como para ello..?

Quizá fueses tú, o cualquiera de los aquí presentes.. quizá, de nuevo, sólo quizá. 

¿Sabes por qué deberías mirarle a la carita angelical? Pídele que se aparte el flequillo, así observarás bien la parte izquierda de su cara, demacrada por el ácido. Ju, ju, ella no llora por ser un monstruo, es demasiado pequeña para comprender. Ella sólo llora cuando acercan ese líquido tóxico a su cara, con el fin de llamar la atención de la gente al pasar, así, se sabrá cuándo será una verdadera atracción de feria. Pronto, seguro que a este paso, será pronto…

Sí, sé que es corta, avisé, pero la próxima no será tan larga como esta… pero será la final, la mejor, la que te pondrá los pelos de punta de verdad. Sí, a ti, sólo a ti, que me escuchas, a ti… Ju, ju, pero no te adelanto nada, eso es una sorpresa especial..

Ahora, gírate… Eso es… Ju, ju, no pongas esa cara, hombre… no es de extrañar, o, es que no lo sabías… ¿no te imaginabas quién era? No grites, no te servirá de nada, venga, venga, no es tan raro que yo sea él.. es decir, el maestro de ceremonias de este circo… ¿A caso no te lo esperabas?..

5 historias del Circo del Bosque Oscuro

Llegamos a la peor parte de la historia, la más sangrienta, la más gore y la más triste… Ahora no te dejaré marchar, te quedarás y escucharás esta historia, y la siguiente, y la última.No puedes escapar, ríndete, no te resistas, no podrás huir. Eso es…ríndete… ríndete…

Esta historia ocurrió mucho tiempo atrás, dos gemelos sin casa, sin familia, sólo se tenían el uno al otro, vivían robando, ambos en armonía lo conseguían todo, vivían en la oscuridad, robando y riendo.

Nadie lo habría sospechado, nadie los conocía, nadie sabía de su existencia, nadie excepto ellos mismos.
¿Qué más daba si los raptaban? ¿Qué más daba..? Pensó el maestro de ceremonias del circo…

¿Sabéis lo único que pidieron ambos antes de “aquello”? ¿Cuando el maestro entró en el antro abandonado con el hacha ensangrentada?… Pidieron que no los separasen, nunca, estar juntos siempre, para la eternidad, era lo único que tenían en el mundo, sólo se tenían el uno a otro…

Tú no oíste los gritos, no viste la sangre a la luz de la luna que entraba por la cristalera rota, ni viste pequeña vela derretida cuando se apagó repentinamente, dejando la estancia en la más remota oscuridad.

Pero no los mató, no, sólo debían sufrir un poco antes de convertirse en atracciones de circo, dos niños, sólo dos, nadie más, nadie presente, nadie que los ayudase, nadie, nadie…

El maestro de ceremonias volvió a bajar el hacha, esta vez hacia la chica, su hermano gemelo, careciente de brazo derecho, desangrándose, saltó en medio de la masacre, parando el golpe.. el hacha se le clavó en el lado derecho del costado, “sálvate tú”…

Su hermana gritó, gritó y gritó, tan alto que era imposible que no la hubieran oído… ¿Pero crees que a alguien le importó..?

Aquellos bribones no eran aceptados, ni queridos, los odiaban, ¿qué más da que mueran dos huérfanos ladrones, qué más da..?

Pero no murieron, sólo sufrieron.. ¿Querían estar juntos para siempre…? Lo estarán… Al pequeño chico de doce años le arrancaron a hachazos la mitad del cuerpo derecha y, a su gemela menor, la izquierda.. ¿Qué falta…? ¿Lo adivinas? Exacto… cosieron ambas mitades y los vistieron con un gran traje adaptado a su monstruoso cuerpo de dos cabezas…

Los ves reír, son los únicos que ríen, los únicos, porque por lo menos, estarán juntos por siempre, como monstruos, pero juntos… A veces uno ríe y otro llora, a veces lloran con otros monstruos de este circo y el resto del tiempo, ríen para ocultar su dolor, ríen, ríen, ríen…

5 historias del Circo del Bosque Oscuro- II parte

Antes de continuar te lo preguntaré de nuevo: ¿Deseas retirarte? Si es así aún estás a tiempo de hacerlo, pero de prisa porque estoy a punto de continuar con la segunda historia… Antes de nada me gustaría que apartases la mirada un segundo del escenario, deja de mirar al caníbal y cierra los ojos. Eso es, ahora espera hasta que salga el siguiente… Espera… espera… Y, abre los ojos… ¿La ves? ¿Ves a la muchacha de pelo azul claro con los ojos vendados? ¿Sabes por qué lleva por delante el vestido abierto?… fíjate en sus piernas. Bien, te contaré cómo ha acabado así..

Pues bien, empecemos pues…

Había una vez una jóven cantante muy, muy bella. Su pelo era de color turquesa y era de una familia noble y rica. La muchacha vivía en un lugar muy remoto cuyo nombre no creo que importe en este relato; sus padres eran muy cariñosos con ella y con sus dos hermanos menores, a los que quería mucho y con los que siempre jugaba.

La familia de la chica era considerada entre muchos otros extravagante por culpa de su hija, que vestía siempre con los trajes confeccionados con la seda más fina que los expertos pudieran ofrecerle… Vestía con trajes más finos que el papel o que el hilo, incluso.

Aquellas ropas fueron las que llamaron la atención del maestro de ceremonias, o quizá fuera la voz dulce de cuándo la olló cantar. Quizá fuesen las ropas de aquel día que salió a comprar o el sedoso cabello azul que le caía sobre su bella cara, quizá su sonrisa, sus ojos o cu piel de color marfil… NO, no se trataba de eso, ni se acerca…

….Fue porque ella no había crecido…

¿Sabes lo que le hicieron a esa pobre chiquilla?… ¿Tienes alguna idea?..

Le amputaron las piernas y no de una manera muy gentil que se diga.. y dichos miembros fueron remplazados por dos patas de cabra de las cuáles la gente se ríe ahora mismo, dejó de ser la chica perfecta con una cara perfecta y su hermosa voz, ahora es un monstruo con patas de cabra y un pañuelo en los ojos porque no quiere ver… ¿No oyes en su voz un tono extraño? Es como si la voz se rompiese en la última nota…

Y no es algo de extrañar… ¿Sabes el horror que debe haber sido para ella dar semejante cambio? Dejar a su familia, su cuerpo, su voz y su vida normal atrás para convertirse en una atracción de feria de la que burlarse…. Porque toda esa gente que se ríe, que se mofa, todo el que le lanza cosas a la cara no la olle sollozar cada noche suplicando la muerte, no la oye en su jaula llorar en silencio, no la ven sucia,  bautizada en su propia sangre mientras se golpea con las cadenas en las patas de cabra que condenaron su vida. Pero… parece que tampoco les importaría…

Y ahora te advierto… Estas historias son de lo más suave, digamos, ¿seguro que deseas seguir escuchando?…

5 historias del Circo del Bosque Oscuro – I Parte

La siguiente historia está basada en hechos que realmente sucedían con el comienzo de los circos a principios del siglo XVIII. Los circos de aquella época no eran como los de ahora, si no que sus espectáculos eran gente deformada. Recogían a niños huérfanos y deformaban su cuerpo para exponerlos al público como monstruosidades, por ejemplo con ácido.

Apuesto a que piensas que los circos son todo diversión y juegos y a que piensas que todos  los fenómenos del circo son gente como tú y yo que se divierten muchísimo actuando y ofreciéndote entretenimiento, apuesto a que piensas que ellos siempre han sido así y no deformes y diferentes… ¿Piensas que ese payaso de dos cabezas nació así? ¿Piensas que la cantante con piernas de cabra tiene las partes de un animal porque nació así? ¿Piensas que ese chico con apariencia normal con el cabello azul como el cielo a media noche es otro chico que se escapó de su orfanato..? Pero eso a ti no te importa, no, no te paras ni un segundo para pensar cómo han acabado así, ¿verdad..? Todo el dolor y sufrimiento que han tenido que pasar para acabar así en este circo, tú no lo conoces. No has escuchado sus llantos en medio de la noche, no los has escuchado pidiendo morir y no has sentido el olor a carne podrida, no sabes nada, no sospechas nada desde tu asiento mientras te diviertes viendo semejantes deformidades, a monstruos actuando, pero, puedo asegurarte, que nada era así… Y por eso te lo pienso contar ahora… Pero si no eres lo suficientemente fuerte como para oírlo, ni quieres saberlo, da marcha atrás, vuelve a sentarte en tu asiento para reírte de ellos, adelante, tú decides…

Ese payaso que sonríe con ambas cabezas de su monstruoso cuerpo, ¿lo ves? Dos niños idénticos, con el pelo de color dorado con el sol, sonríen con una mirada vacía hacia el público… La cantante de pelo negro con patas de cabra, se tapa los ojos con una cinta para no ver cómo se mofan de ella cuando sale a cantar o el chico de pelo del color de la media noche, ese ser que devora el frío sin piedad… Todos ellos antes fueron niños, niños que corrían inocentemente al circo a ver otro espectáculo, niños que fueron secuestrados para ser monstruos de feria, niños, solo niños.

A pesar de haber oído sus gritos de socorro, sus llantos, sus patadas, a pesar de intentar liberarse, a pesar de todo eso, han acabado así, en el Circo del Bosque Oscuro, entreteniendo por mucho a gente que se ríe de ellos, pero no les importa, ya no, tanto tiempo igual, tanto tiempo que ya no sienten vergüenza por lo que son, si no por lo que fueron.

Pero, antes de todo esto, como dije antes, sólo eran niños. Ahí va la historia primera:

Éste era un niño, un niño de pelo oscuro y tez clara que por fin fue sacado del orfanato, su nueva madre era cariñosa y afectiva con él, claro que podría haber sido bastante pobre, claro que podría haber muerto en las calles, claro que podría haber tenido una vida dura… pero aquel maldito circo, aquel maldito circo del bosque arruinó todas sus esperanzas y posibilidades de vivir una vida, de vivir como una persona normal en vez de ser ese animal sediento de sangre…

Pero no, por supuesto que no, tuvieron que llevárselo a la edad de nueve años, sólo era un niño cuando se le inyectaron todas esas cosas.. pero, ¿sabes qué cosas le hicieron, lo sabes..? Lo volvieron loco, realmente perdió la razón, se convirtió en un legítimo caníbal… Ahora él está encantado de comerse a un ser humano, es más, pidió que todo se sirviera frío, crudo y humano, disfrutaba con cada bocado, le encantaba sentir la sangre en la boca, o cuando le chorreaba por la barbilla… ¿A caso no es una imagen encantadora? ¿Sabes por qué ese pequeño fue elegido para experimentar con él? Porque él hubiera sido un niño que moriría en las calles tarde o temprano,  un niño demasiado jóven como para llenar su vida con recuerdos.. Ahora sólo recuerda la carne, la sangre y más carne.. Ahora tienes idea de lo que te estoy explicando, por lo menos sabes una parte de los horrores que han tenido que pasar en este circo de los horrores, pero sólo una parte…