Claveles y lirios,

Claveles y lirios en el ambiente. Ojos negros como el carbón y brillantes como la luna que se clavan en el blanco vacío de una pared. Por encima de toda la algarabía, su sonrisa contenida que llenaba de nostalgia toda la estancia.

Suenan palmas, se entonan canciones y el sumiso susurro de su silencio parece callar el lugar y gritar a mi oído.  Se oyen disparos fuera, y lejos de abandonar el lugar, se sofocan los gritos con otros más altos, y entran los hombres que van armados.

Una bala enrojecida vierte mi copa, y unas gotas de champán me refrescan las coloradas mejillas inesperadamente. Siguen lanzándose claveles y lirios; las balas tampoco cesan y alguno yace ya sobre un charco ensangrentado, en el suelo; pero por encima de todo se ve su sonrisa roja, que consigue que las batallas parezcan de flores, y que la nostalgia y el champán huelan a carmín y a claveles.

Bloody carnations