La Tierra, algo más que nuestro planeta

Es nuestro hogar, nuestro planeta, en donde vivimos, pero… ¿Es algo más que eso? ¿Puede que esté viva? ¿Que ella también se alimente, de alguna forma? ¿Es posible que esté hueca? ¿Que por ella fluyan extrañas energías, las que la mantienen viva?

En primer lugar, hablaremos de la teoría de Gaia.

Esta teoría, surgida en los años 70, habla de que la tierra es un único y primitivo ser viviente, algo así como los seres primigenios de Lovecraft, que nos creó a todos, por eso estamos aquí. Es un ser que se alimenta de los propios seres que creó, cuando mueren. Tan sumamente inteligente que ha podido crear su propio mundo, sus propios seres vivos, que viven en una total simbiosis con ella. Y no solo eso, sino que también puede autoregularse, y conectar, de algún modo, todos los procesos, tanto físicos y biológicos, que ocurren en ella y sus habitantes.

Pero, apartándonos de términos tan científicos, vamos a hablar de otra hipótesis, la de La Tierra Hueca o Teoría Intraterrestre.

Esta teoría habla de civilizaciones híperdesarrolladas subterráneas, que pueden vivir incluso en el núcleo de La Tierra. Están a lo largo de toda la corteza terrestre, y, de hecho, se cree que viven en los innumerables túneles del interior de La Tierra, que unen lugares muy distantes, por los que podrían viajar de un lado del mundo a otro en pocas horas. Hay científicos que lo consideran tan solo un mito, sin embargo, otros consideran completamente viable su posible existencia. Sobre el origen de esos extraños seres, hay varias teorías, pero las más comunes y populares son la que remonta su origen a los antiguos continentes perdidos (La Atlántida, Lemuria…), la que defiende que también pueden haber llegado mediante puertas oceánicas o puertas mágicas en el Triángulo de Las Bermudas, Finisterrae (Sí, sí, habéis leído bien, en Galicia podríamos tener una puerta a un mundo subterráneo), Stonehenge… Y por último, la otra teoría habla, como no, de seres extraterrestres, que, mediante cráteres y otras aberturas, mucho antes de la aparición de los seres humanos, y escogieron esos túneles y cavidades subterráneas como hogar. Desde que hay esta creencia, se han visto numerosas aberturas en los polos y similares, pero nunca llegando a demostrarse su existencia.

Mitología africana

Los fon de Benín, una tribu africana, creen en un dios de dos caras, femenino y masculino a la vez, es el origen del universo. Pero al crear nuestro planeta, La Tierra, no pudo cargar con él, por lo que la serpiente mágica Aido-Hwedo tuvo que ayudarle a transportarla. Entonces, aparecieron los océanos, en los que se ocultó esta serpiente. Cuando se mueve, provoca fuertes terremotos y catástrofes naturales. Pero… ¿Y si un día se enfada tanto que se sacude hasta destrozar el planeta entero? Ese era el mayor miedo de cualquier fon, pues entonces sería el fin del mundo… Curiosamente, se encontraron unas pinturas con algo similar a unos números, cerca de uno de sus lugares sagrados. En ella había cuatro caracteres: uno similar a un 2, un clarísimo 0, un difuso 1 y, para terminar un rojísimo 2. ¿Pura casualidad?

Mitología vikinga

Los vikingos creen que un fresno es, por así decirlo, el centro del mundo. En sus raíces está el submundo, en las ramas altas, Thor, Odín y el resto de los dioses, con sus dominios; y entre los dos se halla nuestro mundo, el de los mortales. Una ardilla asciende y desciende por el árbol, transmitiendo noticias al águila posada en las ramas más altas (Odín, el más importante de todos los dioses vikingos) y a la serpiente que se esconde entre las raíces del Árbol del Mundo. (La guardiana de las puertas del Infierno). Además, según los diferentes poblados, creían en unos u otros mundos, que podéis ver aquí con bastante detalle:

Espero que os haya gustado el post, pero, sobre todo, espero que os hayáis quedado con una idea en la que coincidieron durante milenios civilizaciones y civilizaciones: La Tierra es algo más que nuestro planeta.

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