La Saga del Fénix I: Nuevas traídas entre las hojas

¡Shhh…! No hables.

Me temo que hoy no puedo contar una de mis historias convencionales, ya lo lo dije: ¡Los tiempos están cambiando! Y es mi deber relatar estos cambios.

Tranquilízate, deja de mirar para todos lados intentando seguir mi voz. Estoy inquieta, muy inquieta y me temo que no me mantendré en reposo ni un segundo más.

¡Shhh! ¡Te acabo de decir que guardes silencio! ¡Intento escuchar lo que me intentan decir los árboles!

También están inquietos. Esto no es buena señal, oh, claro que no lo es.

¡Por los dragones plateados de Mhyr! ¡Esto es un desastre! ¿¡Cómo puede haber ocurrido!?

¿¡Cómo que qué pasa!? ¡¡Estúpido humano!! ¿¡No oyes a los árboles!? ¡¡Acaban de aparecer!! ¡¡Él ha vuelto!!

¡¡No, no me voy a tranquilizar!! ¿¡No sabes lo que significa que haya vuelto!?

¡¡Por las calabazas de Marsipiosa!!

¡¡Se le ha visto en el paso entre el Norte y el Sur de Malvadia!!  ¿¡Que qué ocurre!?

¡¡Ocurre que los muertos volverán a levantarse, que los demonios de los bosques comenzarán a comerse a estúpidos humanos como tú, que el Lago de Fuego de la isla de Dragones se helará, las sirenas tomarán la tierra, los dragones se matarán entre sí, el mismísimo Holandés Errante temblará desde los mares…!! ¡¡Esto es un desastre!! ¡¡Él, tenía que ser Él!!

¿¡Que quién!?

¡¡No tengo tiempo para darte explicaciones!! ¡¡Humano, necesitaré tu ayuda!! ¡¡Debemos volver a Malvadia y hablar con Dama!! ¡¡Raudo!!

¡¡ El Fénix ha vuelto !!