La luz

image

Se despertó con el sonido de un golpe seco contra la madera. Podía haber sonado en su cabecero, en la cómoda, en la puerta o en el armario. El corazón le latía deprisa cuando encendió el flexo que dormitaba sobre la mesita de noche, una de metal recién comprada en una afamada tienda sueca. De ahí seguro que no provenía el sonido.
Escuchó un silencio sólo roto por su agitada respiración. Nada. Ni en su casa ni en la de los vecinos. Todo el mundo parecía dormir a las 3 de la mañana.
– Lo soňaría, pensó. 
Apagó la luz de la mesita y se acostó de nuevo.
Ahora la única luz que se veía provenía de un lugar donde no existía bombilla. Dentro de su armario.

Anuncios

A los Corazones Nocturnos:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s